viernes, 9 de noviembre de 2007

EL "DEFECTO" SALVADOR

Esto es la historia de un niño, se llamaba Juan, cuando nació era un niño normal sin ningún tipo de problema la familia, sus amigos estaban encantados con el.
Todo le iba de maravilla jugaba, pasaba el día con los amigos, en fin tenía una vida completamente normal. Hasta que fueron pasando los años y llego el día que cumplió seis años, no se sabe si fue por un cambio neurológico, o porque Dios le tiró una maldición o una bendición. Pero a los tres días de cumplir seis años pasando al lado de la vía del tren, acompañado de su madre, oyó como se acercaba un tren. Automáticamente Juan empezó a correr como si le fuera en ello la vida, la madre se quedo pasmada, intentó seguir el ritmo de Juan pero ni por asomo lo podía coger, era como un rayo.
Al cabo de unos cinco minutos, Juan volvía de correr, la madre le pidió explicaciones pero Juan le dijo:
- Mama, esto que acabo de hacer no e podido controlarlo ha sido una cosa que me ha salido de dentro. La madre contesto: - Juan no puede ser, no me cabe en la cabeza que hayas oído un tren y enseguida corrieras como alma que lleva el diablo. Y la conversación no fue a más, se quedó ahí.

Pasaron unos cuantos días y no se volvió a repetir. Cuando salía del colegio un día, sus amigos le dijeron de ir a dar una vuelta por la ciudad, Juan aceptó y se fue con sus amigos.
Sus amigos y el caminaban tranquilamente hasta que de repente Juan oyó un tren, hizo el gesto de taparse los oídos para no escucharlo, pero estaban al lado de la vía del tren, no pudo hacer nada para no escucharlo, entonces…… ¡¡¡¡ salió corriendo a toda mecha!!!!
Sus “amigos” empezaron a reírse como nunca se habían reído, pero ninguno de ellos hizo nada por ir a por el haber lo que le pasaba, se quedaron en el mismo sitio donde estaban y seguían riéndose.
Juan cuando llegó a casa le contó a su madre lo que paso y le dijo que no quería ir al colegio porque se iban a reír de el. La madre estuvo apunto de decirle que fuera pero le dijo que se quedara unos días en casa hasta que se le pasara.
Uno de estos días cuando Juan aun estaba en casa, la madre le dijo que si quería ir a comprar con ella y Juan le dijo que si.
Cuando salieron, fueron al supermercado más cercano pero que también estaba al lado de la vía del tren, pero Juan y la madre no pensaron en eso.
Juan le dijo a su madre que se iba a dar una vuelta, y aún no se había dado cuenta de lo del tren. Cuando iba caminando por ahí vio las vías del tren y también vio que dos trenes a lo lejos se acercaban, pero uno en frente de otro. Acto seguido miro las vías y vio que los dos trenes iban por la misma vía entonces salio corriendo y dio la casualidad de que lo paro un policía y le dijo: - que te pasa. Y Juan dijo:- que van a estrellarse dos trenes.
Entonces el policía llamó a la estación de trenes y dijo que llamaran a los conductores de los trenes.


Al final no paso nada gracias a Juan que todos lo tenían como si fuera una cosa rara